Fuente: La biblioteca de los elefantes
Vamos a cazar un oso, un oso grande y peligroso. ¿Quién le teme al oso? ¡Nadie, aquí no hay ningún miedoso! Pero... ¿qué sucede si de verdad encuentras un oso?

Canción infantil de la tradición inglesa en versión de Michael Rosen (ya enlacé a la versión en video de este genial narrador inglés en otro post) y con ilustraciones de Helen Oxenbury, editada en formato álbum por Ediciones Ekaré y uno de los clásicos imprescindibles en nuestra biblioteca.

Tanto en el aula como en casa la repetición y las onomatopeyas  lo hacen fantástico para narrar o ser leído. Las ilustraciones van alternando entre el blanco y negro cuando los niños contemplan una acción y el color cuando realmente la están llevando a cabo (en palabras de su propia autora).

Como curiosidad, en contra de lo que se puede leer en muchas fichas del libro, éste no está protagonizado por un padre y sus cuatro hijos (lo que nos lleva a preguntarnos por la ausencia de la madre) sino por cinco hermanos, tal y como nos cuenta la propia ilustradora (en inglés). Tal y como ella explica, no quería adultos rondando.


Muchos monitores de tiempo libre reconocerán en esta narración la canción-juego "Voy en busca de un león". Si encuentro una versión a mi gusto os la enlazo. Actualización: esta versión se parece bastante a la que yo conocía de mis tiempos. Y el Scouter es un crack, como dicen en los comentarios (¡así se hacen las cosas!), merece la pena verlo:



Finalmente, aquí de nuevo el video en inglés "edición 20 años" por el gran Michael Rosen:

Al lobito, lo duerme la loba, como es natural, pero ¿quien duerme a la gata, al león, al conejo... o a la luna?

Un poema muy tierno de Antonia Rodenas, preciosamente ilustrado por Rafael Vivas y editado por Anaya dentro de la Colección "Mi primera sopa de libros", libros de cartoné para prelectores y primeros lectores.

Aquí la ficha de la revista Babar.


A Oliver Button no le divierte hacer aquellas cosas que se supone deben hacer los niños. él prefiere pintar, recoger flores, saltar a la comba o disfrazarse. Los otros niños le llaman "El Nena". Pero Oliver les va a demostrar que el también puede ser un fenómeno... de otra manera.

Todo un clásico plenamente actual, escrito e ilustrado por Tomie de Paola y publicado en España primero por Susaeta (mi edición es de 1979) y desde 2001 en el catálogo de Everest.

Tomie de Paola (nacido en 1934) ha escrito e ilustrado más de 200 libros infantiles (a mí me encanta también "Abuela de arriba, abuela de abajo").

Oliver Button es, desde su publicación, uno de esos grandes favoritos de las personas que trabajan en coeducación ya que nos permite enfocar los roles de género . Pero Oliver es ante todo un cuento sobre afrontar el matonismo y ser nosotros mismos. Todo ello dentro de una gran historia que conecta con los niños.

Recomendado para niñas y niños de 4 a 8 años especialmente, aunque narrado cala perfectamente en toda Primaria (basta con poner a Oliver a bailar Street Dance o similar). Si os manejáis con el inglés, aquí va un análisis que me ha gustado. En castellano, aquí va otro.

Ahí va el audio.

Un día apareció un león en la biblioteca. El reglamento no decía nada sobre leones en la biblioteca, y pronto comenzó a ayudar desempolvando las enciclopedias, lamiendo los sobres y alzando a los pequeños para que alcanzaran los estantes más altos. Pero un día tuvo que rugir. No está permitido rugir en una biblioteca... a no ser que sea por una buena causa.

Un álbum ilustrado sencillamente genial. Escrito por Michelle Knudsen e ilustrado por Kevin Hawkes, está editado en España por Ekaré.

La historia es muy divertida, tomando como punto de partida un hecho absolutamente insólito e increíble pero que sin embargo es aceptado de manera natural por niños y mayores: la llegada de un león a la biblioteca pública, con la única condición de que puede quedarse si respeta las reglas (tip para narradores: aprovecha los momentos hilarantes que pueden producir las veces en que se cita el reglamento, el hecho de centrarse en la norma y no en que estamos hablando de un león -ese juego con la extrañeza y la distancia que tomamos con la historia).

Como en todo buen álbum, las ilustraciones no solo "visten" el relato: lo desarrollan y amplían (impagable ese león bajo la lluvia, o la escena final con el recibimiento por los niños y la bibliotecaria).

Y para aquellos a los que les vengan bien las pistas educativas, un cuento que nos habla de aceptación y amistad, de crear lazos y también de normas, claro, de respetarlas y también de dejarlas a un lado cuando es necesario.

Un álbum imprescindible, ya digo. Para ir abriendo boca, os dejo el audio (leído, no contado, y más rápido de lo aconsejable como ya expliqué en este post).

Gus necesita una mascota para El Gran Concurso de Mascotas. ¿Será Supermosca la adecuada o pensarán que es una cacota?

Pequeño libro escrito e ilustrado por Tedd Arnold publicado por Beascoa, forma parte de una serie perfecta para los pequeños lectores que comienzan a ser autónomos (Supermosca en el cole, Vuela Supermosca, vuela, Bravo Supermosca...).

El formato elegido es muy manejable para niños de a partir de 5 años. Cuenta con muy poco texto, muy sencillo y puede ser leído por nuestros primeros lectores sin cansanse, resultando muy motivador. Las ilustraciones son muy divertidas, amplían el texto y perfectas para su comprensión (podríamos decir que es un mini-álbum ilustrado).

Aquí os dejo el audio en mp3, cuando podáis verlo en directo comprenderéis lo mucho que aportan las ilustraciones. Recomiendo mucho, mucho toda la serie.


El viernes 16 de agosto tuve el placer de contar cuentos en la pequeña biblioteca de Nueva de Llanes, en Asturias (y sí, la playa de la foto está a dos kms). Para mí fue una sesión muy especial (y no sólo porque tuviera entre el público a gran parte de mi familia robando protagonismo en varios sentidos).


La sesión elegida fue "Bichos y demás parientes", mi sesión de cuentos de animales. Es mi sesión "todoterreno", pensada especialmente para adaptarse a cualquier público infantil: pequeñitos, más mayores, movidos, tranquilos... Se puede hacer más larga, más corta, más intensa o más suave según haga falta. Y es todoterreno porque la única condición para que un cuento pueda entrar en ella es que aparezca algún animal. Fácil ¿eh? así, según veo al público, según avanza la contada, puedo cambiar.


En esta ocasión cayeron finalmente "El pez arcoiris" (puedes escucharlo leído aquí), "La bruja Brunilda" (aquí el post con el audio del cuento leído) y "La ovejita que vino a cenar" (en este post). Y de postre, mi libro comodín: "Erase una vez" (os lo presento otro día... es genial). No me atreví con "En busca del beso" porque, como ya conté en su momento, la versión que cuento es la de mi hermano Miguelo, que ha customizado el cuento para que aparezcan varios miembros de la familia... todos entre el público (qué cosas; algún día escribiré sobre ese momento en la trayectoria del narrador en el que deja de darte vergüenza que te vea la familia).

La sesión comenzó puntual... desbaratando así mis previsiones de que viernes de agosto a las 7 de la tarde de un día de playa probablemente a la hora iba a estar la narradora y su clá personal. Pero no. Todos puntuales como clavos. Unos 20 niños y sus familias (no está mal para ser día de playa y de fiesta grande en Llanes, chorripicientos gaiteros recorriendo las calles).

Fue una contada de esas... trabajosas (de esas que sientes como que vas atravesando un viento muy fuerte, y tu luchas contra el viento, y te cansas, y...). El espacio, una sala vacía que la Casa de Cultura utiliza para diferentes eventos, ofrece unas condiciones, como diría yo... algo dificilillas. 

La sala, como podéis ver en la foto, no es que arrope estéticamente al narrador. Además está situada encima de la cafetería del centro y los ruidos son una tortura: moler el café, encender la cafetera, llamar a voces para que te atiendan... Y hace un calor...

Además, la familia es un arma de doble filo: están de tu parte, pero se toman unas confianzas... Te toman el pelo, salen al escenario a sacar fotos del público, se enfurruñan cuando no les haces caso... Vamos, que si uno es capaz de contar con un público que incluye abuelos, tíos, primos e incluso hijos propios, es que es un profesional.

De modo que entre el ruido y el calor el pobre público lo tenía algo difícil... ¡Pero funcionó! De allí no se movió nadie (bueeeeno, vale, un par de bebés) hasta que conté los cuatro cuentos previstos. Bueno, como suelo explicar al principio de las contadas, tres cuentos y algo de reserva: ese "algo" es un cuento si la cosa fluye o un juego si les veo cansados (tirar cohetes, comernos una sandía... esas cosillas de animación).

Y para terminar, una mención especial a Estrella, la bibliotecaria de Nueva, una gran persona y una profesional como la copa de un pino capaz de llevar ella sola (¡con muy pocos recursos!) toda la gestión cultural del municipio (incluido el día a día de la biblioteca) sin perder su enorme sonrisa y su espectacular buen humor. Son los profesionales como ella los que están sacando adelante el país, sí señor.

Moraleja: el año que viene vuelvo, que me lo pasé pipa. Luego es muy gracioso encontrarte a los niños por el pueblo. ¡Qué majos son!!
"Adivina cuánto te quiero" es uno de los grandes clásicos de la Literatura infantil y juvenil, un álbum escrito por Sam McBratney e ilustrado tiernamente por Anita Jeram que nos muestra el inmenso amor de la pequeña liebre color avellana por la liebre grande superado tan solo... por el amor de la gran liebre color avellana por la pequeña (como madre, no puedo evitar emocionarme con el final de este cuento).

Este libro es uno de los imprescindibles, reeditado año tras año y se convierte en uno de los favoritos de los peques. Se puede encontrar en muchos formatos: libro de tela, calendario, para el baño, con peluches, desplegable, puzzle... Y, por supuesto, Kókinos es una de las grandes editoriales LIJ de hoy en día.

Un cuento perfecto para leer antes de ir a la cama a nuestros peques de 3 a 6 años.

Para saber más sobre los autores, dejo aquí la web de Anita Jeram y una entrevista con Sam McBratney en el sitio Reading Rockets (muy recomendable). Ambas en inglés, lo siento.

Había grabado una lectura de este gran clásico pero buceando por estos mares he encontrado algo mucho mejor: un vídeo estupendo. Así que ahí va:

Adivina cuánto te quiero from LuisA on Vimeo.